Inauguración Aletheia 2016 – 2017

Damos gracias a Dios por tener la oportunidad de empezar un nuevo año lectivo, sabiendo que nuestros estudiantes han escogido oír la palabra de Dios durante este año de sus vidas y como dice la palabra de Dios en lucas 10:42 “…han escogidos la buena parte, la cual no les será quitada.”

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Por qué considerar ir a una Escuela Bíblica

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Por Darwin Paccha

Creo que la respuesta se podría resumir en una sola palabra, madurez. La madurez es una de esas cosas que es tan indispensables e importantes en la vida,pero que irónicamente, poco hacemos por alcanzarla, y por otro lado, poco nos ayuda esta sociedad para poder obtenerla, o incluso desearla.

Nuestros abuelos y sus padres, crecieron labrando la tierra y casi en una forma literal “comiendo el pan con el sudor de su frente” es decir, con mucho esfuerzo y bastante sacrificio. A la par, ellos también crecieron al ritmo social en que deberían haber crecido, aunque todo no era perfecto, las condiciones generales y personales que vivía en esos tiempos eran óptimas para alcanzar una mejor madurez.

Nuestra sociedad por otro lado no presenta las mismas condiciones. Nuestros niños y jóvenes están a tan solo un “click” de toda clase y cantidad de información que quieran o puedan obtener. Al mismo tiempo con sus berrinches y actitudes juveniles e infantiles muchos de ellos han ganado la batalla en el hogar, haciendo así que los padres les concedan toda clase de deseo sin ningún esfuerzo, o sacrificio. Todo esto ha hecho que nuestros niños y jóvenes crezcan (no maduren) de manera apresurada y no sepan mucho de lo que es el esfuerzo y sacrificio. Y es así, que ahora nos encontramos con una sociedad llena de adultos que no dejan de ser niños o actuar como jóvenes. Estos niños-adultos piensan que la madurez la adquirimos con los años y con todo tipo de experiencias que nos ofrece este mundo, pero no es así, los años solamente nos hacen más viejos, y probarlo todo en este mundo es libertinaje. Estos niños-adultos creen que la madurez llega sin ningún esfuerzo porque así crecieron, pero eso tampoco es así, eso es pereza. La verdadera madurez requiere tiempo y experiencias por supuesto, pero tiempo bien invertido y experiencias saludables, y no solo eso, sino también mucho esfuerzo y sacrificio.

El famoso escritor C. S. Lewis en un lenguaje crudo y directo hablado de algo parecido dice, “Hacemos hombres sin corazón, y esperamos de ellos virtud e iniciativa. Nos reímos del honor y nos extrañamos de ver traidores entre nosotros. Castramos y exigimos que sean fecundos.” Y yo añadiría por el propósito de este artículo, “les damos todo a nuestros hijos, les ayudamos a crecer muy rápido y luego, les exigimos madurez.” Por su puesto, esto es imposible.

¿Por qué alguien consideraría ir alguna vez a una escuela Bíblica? Porque este es uno de los espacios en donde se puede llegar a adquirir esta madurez que tanto anhelamos y necesitamos en una sociedad como la nuestra. Si bien no es el cielo porque no es un lugar perfecto, de ninguna manera es tampoco el infierno. Es más bien tiempo bien invertido, experiencias saludables, esfuerzo y sacrificio todo es un ambiente propicio para poder alcanzar la madurez.

¿Por qué alguien consideraría ir alguna vez a una escuela Bíblica? Tal vez la pregunta debería ser más bien,

¿Por qué no?

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